Al igual que la famosa película de Bill Murray (“El día de la marmota”) en la que el protagonista se queda atrapado en un día de su vida, la rutina Ratuna de los sábados se podría llamar de esta forma. Y es que sábado tras sábado, año tras año siempre se hace el mismo recorrido y los mismos movimientos en la carretera. A favor diré que es un buen momento para saludar a los compañeros de grupeta y quizás darse algún que otro apretujón.
Eso no fue el caso porque los “capos” ayer no estaban en el pelotón, tenían carrera por la tarde y estaban poniendo las piernas en “adobo”. Así que a buen ritmo llegamos a Cunit y despúes del almuerzo correspondiente, deshicimos el camino con Maya que se nos cruzó a media salida.
Una vez en Castelldefels y después de apretar un poco más en las costas, Maya, Sergio y yo fuimos hasta el aeropuerto para redondear la salida con 3h30 y 112kms a 215W de media.



















